La gran cantidad de aficionados al alpinismo junto con las
amplias posibilidades que ofrece este deporte han hecho que
aparezcan disciplinas que se especializan en un determinado tipo
de terreno. De todas ellas, sin duda la mas difícil y arriesgada
es el cascadismo. 
Ascender por paredes casi verticales de hielo o por cascadas de roca escurridiza es la definición y base de este deporte de montaña. La creación de esta modalidad se debe en gran parte al avance en las técnicas y sobre todo en los equipos; los nuevos materiales nos aportan herramientas mas ligeras y resistentes, a la vez que pueden intercambiarse sus hojas para poder adaptarse a cualquier circunstancia y según la calidad del hielo, aspecto fundamental para la escalada de cascadas heladas, y que depende sobre todo de la temperatura.
El riesgo de esta modalidad se debe mas que a otra cosa, a las características del soporte, la roca húmeda y escurridiza y el hielo, que no solo impide las presas (agarres) comunes de la roca, sino que, en el caso del hielo, es frágil, quebradizo y traicionero, pudiéndose derrumbar sin el menor aviso (incluso a veces se ve correr el agua bajo la capa de hielo). Sin embargo, la preparación técnica y física de los escaladores hace que este deporte tenga una baja tasas de accidentes pese a su elevado riesgo.
Para poder escalar una pared helada se usa la difícil técnica de progresión, en la que ya los pies y las manos no se implican directamente en la sustentación, siendo sobre los piolets y crampones (botas con púas de acero en las suelas y punta) en los que depositamos el peso del cuerpo. El escalador debe tener no solo fuerza y resistencia para clavar sus herramientas en el hielo, sino también precisión para lograr hincar el piolet lo justo (a veces solo unos milímetros) en el lugar adecuado.
La mayor sustentación la transmiten los crampones gracias a sus doce púas, que permiten descansar los brazos. La vida del escalador se ve asegurada con cuerdas dinámicas que se fijan al hielo cada pocos metros con los llamados tornillos de hielo, que se van introduciendo en el hielo a modo de sacacorchos. Estos instrumentos, junto con los arneses, las botas dobles rígidas y ropa de protección contra el frío, configuran el equipo del escalador del hielo o cascadas, que supera 1.000 euros
La practica de la escalada de cascadas heladas solo puede practicarse en invierno, en zonas tales como Gredos, Sierra Nevada y los Pirineos. Para escalar cascadas puede uno desplazarse a los lugares anteriores en verano y a las sierras del Cadi o el Boi. El lugar soñado para cualquier enamorado de este deporte es Canadá.
Como es natural únicamente deben practicar este deporte los alpinistas mas expertos y preparados a conciencia para ello. Generalmente, primero se inicia con escalada de cascadas sin congelar para pasar después a las de hielo quebradizo hasta llegar a las recubiertas de una fina capa de verglas, que son las mas difíciles.
Solo los que gustan del alpinismo y sobre todo los que lo practican pueden entender lo que mueve a una persona a jugarse la vida en algo tan arriesgado, por el mero hecho de hacerlo y sufrir en el empeño. El riesgo no es mas que otro elemento de la escalada y no la motivación, asi que cuando vemos a alguien practicar la escalada no debemos pensar en el peligro que corre, hay que pensar en lo que esta disfrutando esa persona y lo feliz que es en ese momento.
@ Jaime Padilla Ruiz